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En
María de
Hay que ver que hay gente que es jala mecate y frasquitera de verdad verdad. No bien se iniciaron las acciones contra esa empresa que es dueña de molinos, almacenadoras de alimentos, red de distribución de los mismos y no sé que otras cosas más, sin contar refrescos y cerveza, un montón de asomados comenzaron a circular con un letrerito que dice, “Polar somos todos”, como si todo el mundo cupiera en su carro y se estuviera trasladando de un lado a otro cuidándole el bolsillo a un señor que ya no sabe ni cuánta plata tiene y que ni sabrá que ese bolsa existe. El sentimiento que invade a quienes actúan bajo el signo de la razón no puede ser sino de un gran agravio, puesto que el cartelito ése, incluye a los que están en contra de las acciones de este señor que junto a su familia ha oprimido a este pueblo, explotado a sus trabajadores y además ha manejado a su antojo la política a través de sus operadores a quienes aún mantiene. Pero mayor es el disgusto cuando uno ve y oye a unos supuestos trabajadores que dicen ser además sindicalistas que se ponen del lado del patrón para defenderlo, afirmando que “No quieren ser nacionalizados”. Éste es el mundo al revés, es hoy cuando un trabajador habla bien del patrón, lo defiende y es capaz hasta de donar un día de sueldo para que “no pierda tanto dinero”. El mundo está dividido entre los poderosos y explotadores y los explotados, desde siempre, en cualquier época, y no será en el siglo XXI, el que vea que el mundo se volvió de iguales y no porque los explotados lograron vencer a sus enemigos de clase naturales, sino porque han decidido desaparecer para que queden sólo los poderosos. No hay otra realidad, ningún dueño de empresa le va a dar a sus trabajadores unas “ganancias compartidas”, jamás permitirá que tengan los mismos beneficios ni de educación ni de salud. Mucho menos podrán disfrutar de sus horas libres y de descanso junto a la familia del dueño de su salario, así que dejen la ridiculez y ubíquense en el lugar que les corresponde. Hoy los asalariados de Lorenzo Mendoza salen a defenderlo con el pecho abierto, mañana, cuando se canse de ellos y no los necesite, tendrán que agachar esa espalda, esconder ese pecho y entonces ¿qué le dirán al Presidente y a este gobierno? Las diferencias entre las clases sociales existen y no las inventó Chávez, ni este gobierno y no por jalar mecate van a conseguir eliminarlas. Sólo miren un poquito para atrás. ¿Se acuerdan de Petkoff y Caldera?, cuánto desempleo, cero prestaciones, nada de seguro social y palo y agua para los viejitos, ¿o no? Vamos a recobrar la memoria, pero sobre todo vamos a retomar las luchas obreras dignas, con hidalguía, con fuerza y con honestidad. ¡Abajo los esquilores y cipayos!
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