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Basem Tajeldine
Es fácil comprender la postura de la cúpula de la Iglesia Católica contra la Revolución Bolivariana. Muy bien podríamos hacer simplemente referencia a la historia y señalar los grandes abusos cometido por la Iglesia Católica como un determinismo legado en su función de perpetuar el sistema de dominación vigente hoy: el capitalismo. Ejemplos podríamos mencionar la época de la inquisición, la conquista cuando, en nombre de Dios, la espada de los conquistadores hizo decapitar y/o mutilar a millones de indígenas que se resistían a esclavizarse. Y los descubrimientos hechos por el periodista David Yallop que implicaron al Vaticano con la mafia financiera. Sabemos, todas las religiones en general, y en particular la Iglesia Católica, forman parte de la superestructura del Estado con la que se acoraza el sistema de dominación capitalista. Pero existe un detalle que muchos pasan por alto, el que a entender del polémico psiquiatra Wilhelm Reich (1897-1957) es el más significativo detalle que potencia en la Iglesia Católica, como en ninguna otra institución, su legado criminal: es la represión sexual producto del celibato. |
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